Retratos

Todo lo que existe se interpreta a través de los sentidos, los ojos filtran la información visual hasta llegar al cerebro, para procesar y dar una respuesta.

La realidad es una mezcla de subjetividades que se cruzan generando reacciones.

Todo lo que es, existe, más todo lo que pasa, es. Pues el tacto nos conecta a la materia presente.

Los oídos funcionan como puente de entendimiento, para conectar con los otros, para conocer su realidad. Pero una vez asimilado el mensaje, la mente, lo compara con todo lo registrado, y crea su reinterpretación.

Las palabras compartidas, son una manera de exponer toda la información que surge de lo propio.

Toda manifestación generada, es parte del sujeto.

La experiencia exterior tiene el propósito de ir formando la realidad interior. Por eso todo lo que cambia fuera, va en sintonía con la regeneración de las ideas de cada individuo.

Los errores son frecuentes, pues, aunque los sentidos son la prueba de que hay realidad, todo se basa en lo profundo.

La complejidad, hace de este mundo, una red de materialidad, en la que cada cual conoce su propia verdad.

Puede que todo sea un desorden que tiene armonía. El caso es que tanto el mundo externo, como el propio, es algo difícil de entender.

No puede existir una verdad absoluta alcanzable, en un circuito de esencias individuales.  Quizá de un cúmulo de errores y aciertos, consigamos generar un sistema común. La prueba de que todo fuera existe, paralelamente a nuestra realidad.

Erika Asensio

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Autorretratos

Me gusta ojear, mirar allí donde pienso que nadie mira.

Soy una eterna buscadora, curiosa por naturaleza.

Me encanta indagar, llegar a los porqués, adoro las respuestas.

Aunque la vida es una eterna pregunta, me conformo con saber un poco más.

Si tan solo pudiera extraer la esencia de todo lo que veo, me daría por satisfecha como fotógrafa.

Incluso si por esencia incluyo extraerme a mí misma.

Conocer el subfondo de uno mismo también es una tarea, que puede ayudar a ampliar la visión de todo lo que acontece.

Una mirada adentro, puede que nos lleve a empatizar con el resto.

Todos partimos de las mismas emociones, de ser una misma especie, y compartir una serie de comportamientos que nacen de los errores que marcan las cicatrices en el “yo” y en el “otro”.

Si existiera la perfección no habría preguntas, no habría “vida”.

Erika Asensio

Autorretrato

_CSC1084Habitar es camino incesante de incertidumbre, con pinceladas de certeza.

La estructura del que habita es una mezcla de ser y experiencia que se entremezcla formando cada nuevo peldaño.

Todo un modelo viscoso y moldeable de perspectivas y momentos. De pensamientos unidos al presente, acordes a ese determinado instante de la experiencia.

Constante ida hacia un nuevo caminar, en el que surgen nuevas vías, nuevas esperanzas, nuevos sueños, y rutinas. También nuevos retos y vivencias, nuevas estructuras independientes que comparten una parte de su molde con nuestro sistema.

Habitantes unidos o dispersos, eligen cruzar sus vías, y en cada choque se forma una individualidad que deriva en cambio.

Viandante creador de perspectivas, con una visión única y compartida.

La vida no es más que una maraña de acontecimientos, entre dirigidos y causales que van marcando el ritmo orgánico de nuestro ser.

Nada en este espacio es finito, excepto el presente.

Habitante errante y ganador, construye y crea, camina y sueña, y siente el persistente palpitar de tu pecho, guíate por aquello que define lo que para ti es importante, tropieza, rasga una parte de tu materia si es el riesgo que conlleva escuchar tu propia melodía.

Comparte sonidos, aprende, disfruta, pero no hagas hueco sobre aquello que solo te pertenece: tú estructura.

Vive y muere, porque nada está presente de por vida.

© Erika Asensio

Comienzo…

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“Una foto guarda la esencia de un momento vivido, encapsulando el recuerdo de un instante efímero y convirtiéndolo en un espejo de aquello que sucedió, en el que nuestra mente activa ese instante cada vez que mira la imagen. Haciendo de un momento fugaz, un recuerdo permanente.

Así como en la prehistoria se conservan restos de pintadas que siguen siendo prueba evidente de un tiempo que no pertenece al presente, una fotografía será, cuando cambien los tiempos, la lectura de aquellos que busquen entender la historia de sus antepasados”

© Erika Asensio